Los pasos hacia tu paz interior, según la filosofía del Yoga Tradicional.

by Shanti Deva Kaur
by Shanti Deva Kaur

Profesora de Yoga

Los pasos hacia tu paz interior, según la filosofía del Yoga Tradicional.

Hoy vamos a prestar un poco de tiempo al Jñana Yoga, la senda del yoga que estudia la filosofía, que se centra en la búsqueda del conocimiento y la sabiduría a través del estudio, la reflexión, el discernimiento y la contemplación filosófica. 

Me gustaría compartir contigo reflexiones sobre los pasos hacia la paz interior que nos presentan las enseñanzas del Yoga Tradicional.  

Según la filosofía del yoga tradicional, los pasos hacia la paz interior se basan en un sistema de ocho etapas,  que se describen en los famosos Yoga Sutras de Patanjali Maharsi.  

Estos pasos son:  

Primer paso: Los Yamas

Los Yamas (restricciones) o aquellas acciones que no se nos recomiendan hacer. Según las enseñanzas yóguicas estas acciones tienen consecuencias negativas a corto o largo plazo, inconsciente o conscientemente en nuestra mente, cuerpo y campo energético: 

* Ahimsa o no violencia.  

Normalmente lo primero que viene a nuestra mente cuando pensamos en violencia es algún tipo de agresión física, pero Ahimsa se refiere a cualquier tipo de violencia como por ejemplo el uso inapropiado de palabras, o los pensamientos violentos. Nos referimos a la práctica de la compasión y la no violencia hacia nosotros/as mismos/as y hacia los demás, en todos los aspectos.  

¿Cómo te hablas a ti mismo/a?, ¿utilizas palabras cariñosas hacia tus seres queridos o les insultas, aunque sea bromeando?, ¿te hablas y te tratas a ti mismo/a como si fueras tu mejor amigo/a?  

* Satya o veracidad.  

Implica ser honesto/a contigo mismo/a y con los demás. Para ser honesto/a con uno/a mismo/a es importante tomarse tiempo para el autoconocimiento, la reflexión y la autovaloración. Satya significa además alinear pensamiento, sentimiento, palabra y acción.  

¿Sientes que eres completamente honesto/a contigo mismo/a y con los demás? ¿Están alineados tus 4 puntos nombrados anteriormente?  

* Asteya o no robar.  

Significa no tomar lo que no nos pertenece, ya sea física, emocional o intelectualmente. 

Por ejemplo, llegar puntuales, ni muy temprano ni tarde supone no robar el tiempo de los demás; preguntar a nuestros amigos/as  si vamos a contarle nuestros problemas, si les va bien escuchar en ese momento.  

¿Te habías planteado que robar es más que coger algún objeto que no es tuyo?, ¿pones consciencia en el tiempo y las emociones de las personas que te rodean? 

* Brahmacharya o control de los sentidos. 

Se interpreta como el uso equilibrado de nuestra energía sexual, manteniendo una conducta sexual responsable, consciente, respetándose a uno/a mismo/a y a los demás.  

* Aparigraha o no codicia.  

Se refiere a la renuncia a la codicia y apegos excesivos, a vivir con desapego hacia las posesiones materiales. Simboliza la confianza en uno/a mismo/a, nos invita a aceptar y analizar qué es lo que realmente una personas necesita, para no desperdiciar energía deseando aquello que no poseemos. En yoga aprendemos que lo material produce apego y falta de libertad.  

Segundo paso: Niyamas y observaciones

Niyamas y observaciones se centran en la conducta personal y la relación con uno/a mismo/a y son recomendaciones que sí debemos hacer, a diferencia de los yamas.  

* Sauca o pureza externa o interna.  

Nos referimos a la limpieza del cuerpo través de la higiene personal y a mantener la mente clara y pura, evitando pensamientos negativos y cultivando pensamientos positivos y constructivos.  

* Santosha o contentamiento, satisfacción.  

Implica encontrar felicidad y satisfacción internas en el momento presente, sin depender de circunstancias externas para sentirse pleno/a; aceptación del momento presente sin desear que sea diferente. Esto no significa resignarse pasivamente a las circunstancias, sino más bien reconocer y aceptar la situación actual con serenidad, confianza, agradecimiento, mente positiva y calma.  

* Tapas o disciplina, autodominio.  

Tapas conlleva cultivar la fuerza de voluntad y la disciplina personal para seguir un camino ético y espiritual. Esto incluye comprometerse con prácticas regulares de yoga, incluso cuando pueda resultar difícil o incómodo. Ser fiel a una práctica personal ofrece muchísimos beneficios como calma, confianza, respeto, fortaleza, resiliencia, ect. Algunos pasos para conseguir Tapas son: establecer una intención y objetivo, metas alcanzables, ser compasivos con nosotros/as mismos/as cuando no conseguimos algunas metas, mantener motivación viva quizá compartiendo con otros practicantes y celebrar tus logros.  

* Svadhyaya, autoconocimiento o estudio de los textos sagrados.  

Implica el estudio reflexivo y la contemplación de uno/a mismo/a, incluyendo el estudio de textos sagrados y la autorreflexión. Esto puede incluir textos como los Yoga Sutras de Patanjali, el Bhagavad Gita, los Upanishads y otros textos clásicos del yoga y la filosofía hindú. El estudio de estos textos puede proporcionar orientación, inspiración y comprensión más profunda de la naturaleza de nuestra propia existencia. Hay otras formas de conocerse a uno/a mismo/a como por ejemplo practicando meditación o recibiendo acompañamiento terapéutico.  

* Ishvara Pranidhana, entrega a la divinidad o rendición del ego.  

Implica rendirse al flujo de la vida y confiar en un poder más grande que uno/a mismo/a,  reconocer la existencia de una fuerza superior que trasciende nuestro entendimiento individual, rindiendo así a nuestro ego.  Esto puede ser concebido de diferentes maneras según las creencias y la espiritualidad de cada persona, ya sea como Dios, el universo, la conciencia universal, las fuerzas de la naturaleza o cualquier otra forma de la divinidad.  

Tercer paso: La práctica de Asanas o posturas de yoga.

Al practicar las Asanas, se fomenta la conexión entre la mente y el cuerpo, esto significa estar presente en el momento presente, concentrándose en las sensaciones físicas del cuerpo durante la práctica.  Además a través de su práctica se liberan tensiones físicas, energéticas, emocionales y mentales, ayudando a calmar la mente inquieta, rejuvenecer el cuerpo, activar la energía vital y reducir el estrés y la ansiedad, entre muchos otros beneficios.  

Cuarto paso: Pranayama o ejercicios de control de la respiración.

Los pranayamas son técnicas de control de la respiración en el yoga que se utilizan para dirigir y regular el prana, que es la energía vital o fuerza vital.   

Estas técnicas implican una variedad de patrones de respiración que pueden ser lentos y profundos, rápidos y vigorosos, o una combinación de ambos, dependiendo del objetivo específico de la práctica. Son una herramienta crucial de la práctica de yoga que facilita notablemente la calma mental, entre muchos otros beneficios. 

En los próximos días podrás disfrutar de la nueva serie de pranayamas que voy a compartir contigo para que puedas practicar en casa.  

Quinto paso: Pratyahara

Pratyahara es un término sánscrito que se traduce como «retirada de los sentidos» o «control de los sentidos». Implica desconectar conscientemente los sentidos externos de los estímulos sensoriales del mundo exterior y dirigir la atención hacia adentro, hacia el mundo interno de la conciencia. La práctica de pratyahara o mirada interna fortalece los poderes inmunes de la mente. Al igual que un cuerpo saludable y fuerte resiste las toxinas y los patógenos, una mente sana, controlada y resiliente es capaz de resistir las influencias negativas de su entorno, conectando siempre que necesite con el silencio y paz interior.  

Sexto paso: Dharana

Dharana, concentración o enfoque mental.  

Prepara el camino para los siguientes dos pasos. Implica la capacidad de mantener la mente enfocada en un solo objeto de concentración durante un período prolongado de tiempo, excluyendo cualquier distracción o pensamiento perturbador. En yoga usamos los drishtis o puntos de atención para practicar este paso.  

Dharana busca unificar la mente al dirigir toda la atención hacia un solo punto de enfoque.  

Séptimo paso: Dhyana o meditación.

Dhyana o meditación. 

Implica una atención continua y sostenida en un objeto de meditación, sin distracciones ni interrupciones. A diferencia de Dharana, que es la concentración enfocada en un solo objeto, Dhyana es la experiencia continua y fluida de la concentración en ese objeto, donde la separación entre el objeto de meditación y la persona que medita comienza a disolverse. Se caracteriza por un estado de flujo mental en el que la atención fluye suavemente hacia el objeto de meditación sin esfuerzo ni resistencia. En este estado, la persona que medita se vuelve completamente absorbido/a en la experiencia presente, perdiendo la noción del tiempo y del yo separado. 

Octavo paso: Samadhi o estado de supraconsciencia.

Samadhi o estado de supraconsciencia.  

Se traduce como absorción o iluminación. Es el estado culminante de la práctica completa de yoga, donde la persona practicante experimenta una unión profunda y directa con la realidad última, la supraconsciencia, trascendiendo la dualidad.  En la tradición, esta paso suponía también la meta última de la práctica de yoga, sin embargo hoy día, al menos en occidente, son la minoría de personas que tienen este objetivo con su práctica. 

Samadhi es un estado de conciencia trascendental en el que la mente se disuelve en la experiencia de la unidad absoluta, donde desaparece la separación entre personas, entre observador/a y observado/a, sujeto y objeto. Supone la experiencia de la tan nombrada UNIDAD.  

Espero que hayas disfrutado de esta lectura y que te animen a seguir practicando e indagando en el yoga como herramienta para vivir una vida saludable, longeva y pacífica.  

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